¿Qué supone ser delegado en tu etapa universitaria?

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“Presidents are selected, not elected”, Franklin D. Roosevelt

En la universidad hay dos tipos de estudiante: los delegados y el resto. Uno pensara que las categorías deberían dividirse entre empollones y apurados, o entre redactor o “pedidor” de apuntes, o entre presentes y ausentes en las clases. Pero los que tenemos algo de experiencia en esto, los que hemos sido delegado de clase, sabemos perfectamente que los dos tipos son delegados y no delegados.

Bueno, antes de nada, creo que es muy importante confesar en este artículo quién es el escritor. Normalmente los posts de este blog los redactamos un poco entre todos. Este lo escribo yo, Julio, que soy el mismo pesado de los vídeos de Facebook. Considero importante revelar mi identidad ya que yo fui delegado de clase (¡durante dos años!) y espero poder transmitir algunos de mis conocimientos.

La primera realidad a la que se debe enfrentar el delegado es que él mismo se convierte en un simple interlocutor entre profesores y alumnos. Cuando hablas con los profes, eres el portavoz de los estudiantes y luego también a la inversa. Esto es un marronazo que te mueres porque basta que uno diga algo para que tengas que contestar con sentimientos de personas que no están ahí. Eres un portavoz y por lo general vas a estar solo: malas noticias. Pero mira el lado bueno de las cosas, esto te servirá mucho para las relaciones en tu vida profesional: cuando hables con tu jefe representando a tu empleado o cuando te dirijas al cliente de parte del proveedor. Todo marrones.

Pasará mucho tiempo hasta que vuelvas a tener a tu cargo a un grupo tan grande de gente

No solo la portavocía es lo que sacas de ser delegado en tu etapa universitaria. Otro tema muy importante es la coordinación de los propios alumnos. Ponte tú que hay 40 alumnos por clase (siendo así muy conservador) y debes coordinar a todo el equipo: montar la graduación, coordinar fechas de exámenes, pelearte con el tema de la orla… Un follón. Bien, pues dicho follón puede representar lo que será tu vida en la empresa el día que tengas que ser jefe de tanta gente. Si te mola el rollo de liderar grupos y tal, aprovecha porque pasará mucho mucho tiempo hasta que vuelvas a tener a tu cargo a un grupo tan grande de gente.

Por último, tienes que pensar bien cuáles serán tus objetivos, tener un plan para el curso. Algunas ideas que te puedo dar son: crear un anuario, organizar un partido de fútbol contra profesores, celebrar una cena de clase por el día del patrón, gestionar un buen grupo de whatsapp para tener a todos coordinados, etc. Muchas ideas que pueden ser desarrolladas bien y mal, todo dependerá de tu actitud.

Y sobre todo, sobre sobre todo, no te olvides de poner que fuiste delegado de clase en el campo “Otros datos de interés” en tu perfil de beWanted. Con mucha probabilidad te dará ese extra para hacer de tu perfil una candidatura más sólida para el puesto en el que estás interesado. ¡Mucha suerte delegado!

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