La versatilidad de los perfiles de ADE

“Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente”, Peter Drucker

Dicen que “el que sabe, sabe, y el que no, para ADE”. Vaya jarrón de agua fría, pero seguramente el que lo haya dicho no haya estudiado administración y dirección de empresa, ni siquiera tendrá el espíritu necesario para ser empresario. Cuanto pienso en empresario se me viene a la cabeza una frase que dijo Steve Jobs: “Los músicos tocan los instrumentos. Yo dirijo la orquesta”. Y es que dicha sentencia refleja muy bien todo lo que uno aprende cuando estudia este grado.

Profundizando un poco más en la frase nos damos cuenta que en cualquier organización empresarial hay un abogado para la asesoría jurídica, uno de márketing para las ventas e incluso quizá un periodista para llevar los temas de comunicación. A su vez, hay que añadir a los tan cotizados ingenieros que desarrollan producto, a los informáticos de nuestra querida transformación digital y por supuesto, al responsable de recursos humanos. Parece que hemos dicho la alineación de la selección española pero no hemos nombrado al entrenador: ahí, ahí es justo donde entra el empresario, en ese lugar.

Pero el tema es que al final el que estudia ADE puede tocar un poco de cada lado: un poquito de temas administrativos, unas pizquitas de márketing, componentes de innovación y también clásicos como la dirección de recursos humanos. Hoy en día se suele escuchar a los mayores que es sorprendente cómo con solo 18 años se nos hace descartar grandes abanicos de conocimiento por el hecho de tener que elegir una sola carrera. Siguiendo este planteamiento, todos aquellos que se decanten por esta opción siguen dejando las puertas muy abiertas, sin descartar nuevos caminos futuros. Muy inteligente.

Y si uno hace el análisis correcto, cuando salimos de la universidad tenemos por delante unos 45 años de vida profesional, o sea, más del doble de lo que hemos estado en la tierra. Darse prisa por una especialización tan temprana puede tener inconvenientes, y sin embargo seguir aprendiendo nunca resta.

Además, el mercado necesita estudiantes de ADE, necesita gente capaz de sacar adelante buenos equipos, de tener esa intuición del empresario. Saber analizar entornos, contar con visión estratégica y tener la capacidad de dirigir importantes operaciones, liderar equipos y dominar técnicas de negociación: todas estas facetas y muchas más te aporta una apuesta universitaria como esta.

Las empresas más grandes del mundo siguen confiando en este tipo de perfil. Metlife, por ejemplo, acaba de abrir un proceso en beWanted porque muestra un gran interés en este tipo de candidato. Este gigante del seguro busca talento joven y quizá tú seas el gran fichaje que quieren hacer. Regístrate en beWanted y completa tu perfil, te están buscando y solo te encontrarán aquí. ¡A por todas!

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