Retrato del jefe perfecto: consejos para ser un mejor líder

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“Un hombre inteligente es aquél que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él”, John Fitzgerald Kennedy

Es tan tan tan fácil escribir otro texto del líder lleno de topicazos: que si tiene que escuchar, que si tiene que animar a los demás a crecer, que si tiene que saber delegar… Obviedades que a más de uno le ponen nervioso por leer banalidades con las que pierdes el tiempo. Por este motivo vamos a intentar pensar mucho en cómo hacer el retrato de un buen jefe.

Lo primero de todo, olvidemos las ideas políticamente correctas. Un buen jefe no es aquel amigo que acompaña en el recorrido profesional del becario. No, eso es mentira. Tú como jefe tienes tu propia carrera profesional y, legítimamente, también quieres crecer. Ante todo debes ser un buen empleado, ya seas el presidente ejecutivo chairman in commander o el último becario. Hay que ganar pasta (o ahorrarla) que para eso estamos en la empresa. Por lo tanto, si eres un buen jefe, serás ante todo un buen empleado de la propia empresa, incluyendo todo lo que esto conlleva: tratar bien a los demás, cumplir deadlines, asumir responsabilidades, etc. Así que al becario hay que tratarlo de tú a tú.

Un buen jefe no solo está motivado, ES un motivado

Un buen jefe aprecia, y el que aprecia exige. Si vas a convertirte en un buen jefe deberás exigir y ser un poco cabroncete, las cosas como son. Un jefe es el que le pide al becario un 120% porque sabe que lo puede dar. Si consigues que el junior sea más rápido, si mejora su eficacia o si le haces dominar un sector, serás un buen jefe. Pero siempre exigiendo. ¿Alguien se imagina que ser jefe y decir “no lo hagas, total, no vas a ser capaz”? Nadie, porque sabemos perfectamente que el que aprecia aprieta. Y no, no pasa nada por ser un poco duro de vez en cuando. Olvídate de los discursos Disney.

Un buen jefe tiene la capacidad de atraer cracks llenos de talento

Un buen jefe no solo está motivado, ES un motivado. Debe transmitir energía porque el junior, por mucha experiencia que traiga, se estará enfrentando por primera vez a su primer trabajo. Así que debes conseguir que se enamore de su trabajo y de la empresa. Recomienda libros, habla del sector, anima su curiosidad. Y sobre todo tienes que enseñarle a pensar porque eso marcará la diferencia de vuestro equipo en relación a la competencia. Tú olvídate de ser un mentor y esas cosas que no llevan a ningún lado. Debes conseguir un equipazo haciendo las cosas bien y avanzando, echando horas con el junior y siendo un buen ejemplo.

Por último un buen jefe tiene la capacidad de atraer cracks llenos de talento. Un buen jefe no se conforma con el primer tío que encuentra por ahí con tal de sacar trabajo adelante. Un buen jefe está pensando en cambiar el mundo y para eso necesita a los mejores. Así que olvídate del clásico becario inútil y busca gente top con la que puedas llegar al infinito y más allá. Aquí en beWanted tenemos más de 200.000 candidatos jóvenes llenos de talento, por si te interesa ;).

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