7 Cosas que te has propuesto no volver a hacer esta Nochevieja

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Vuelve esa época del año: el final. Es un momento de reflexión, pero también de celebración (dos cosas que suelen ser contradictorias en muchas ocasiones). Queremos celebrar y se nos va de las manos, y los días previos a la siguiente Nochevieja nos proponemos que lo del año pasado no se va a repetir. Un poquito de autocontrol, por favor…

nochevieja

Atragantarte con las uvas

Ya va el vigésimo segundo año seguido que te atragantas con las uvas y esto no puede seguir así, no es manera de empezar el año y todas tus desgracias las relacionas con ese momento en el que una pepita se te fue por mal lado y… ¡Se acabó! Este año pepitas fuera, y si te ves con ganas, hasta pelas las uvas.

¡Ay! Esa cadena…

Por mucho que te aburras con tus abuelos, tíos y padres hasta que llegan las uvas y te puedes largar de fiesta, ¡autocontrol! No hay por qué castigar a todos tus contactos reenviando la típica cadena de whatsapp felicitando el Año Nuevo -esa que te prometes no enviar cada año-.

Fotos de cotillón

Un año más te ves a ti mismo con todo el pack: antifaz, gorrito, matasuegras y boa de plumas. Este año, por mucho que brindes, te has propuesto no hacer el ridículo – o al menos no disfrazarte- para evitar daños mayores.

matasuegras

Recordatorio: es diciembre

Este fin de año sí que sí. Te has comprado ese vestidito vaporoso con algo de brilli brilli (porque es Nochevieja) y unos tirantes monísimos para triunfar en la noche más FRÍA del año. Esta vez recuerda que no vas a una fiesta en la playa y haz el favor de taparte un poquito, que luego nos sorprendemos cuando hace -4ºC en la calle…

nosabesnada

Año Nuevo… Garganta nueva

Que sí, que hemos cambiado de año, que estamos de fiesta, que qué próspero va a ser todo en 2018… Lo sabemos todos. De verdad, no es necesario ir gritando toda la noche ¡¡¡FELIZ AÑOOO!!! a todo bicho viviente que te encuentres. De verdad.

No churros, no glory

Ya sabemos que hay ciertas tradiciones que gustan más que otras. Todo lo que sea comer, nos mola. Y si es recena post-fiesta, ni te cuento. Pero esa cola interminable de una hora a las 7 de la mañana para conseguir unos churros… Seamos honestos: ya ni te apetece, se te escarcha el pelo del frío polar que hace, hay gente pegándose en la cola y la mitad de las chicas van descalzas… Vete a casa, anda, que seguro que pillas algún polvorón que ha sobrado de la cena.

El concierto de Año Nuevo

Este año sí que sí, me levanto para ver el concierto de Año Nuevo. ¡No te lo crees ni tu! Menos mal que no estás en Viena y tienes que vestirte de gala para ir, que solo tienes que abrir un ojo y encender la tele.

feliz2018

Es posible que un año más vuelvas a caer, pero no te preocupes… ¡Siempre queda el año que viene para intentarlo!

 

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